Alquiler de Muletas de Antebrazo (Inglesas) Ajustables en Altura en Madrid desde 12€/mes

Llámanos al 91 498 07 53 o contáctanos al siguiente formulario
¿Necesitas algo especial? Llámanos y pregúntanos.

Alquiler de muletas de antebrazo o inglesas ajustables en altura para recuperación de esguinces y lesiones leves
Si necesitas muletas de antebrazo (también llamadas muletas inglesas o muletas tipo bastón) para tu recuperación tras un esguince, lesión leve, cirugía menor o situación que requiere apoyo parcial sin descarga completa, en Mundo Dependencia te ofrecemos la solución más práctica y económica. Nuestro servicio de alquiler de muletas de antebrazo en Madrid incluye muletas ajustables en altura adaptándose perfectamente a tu estatura, fabricadas en aluminio anodizado ligero pero resistente, con empuñaduras ergonómicas acolchadas, brazaletes de plástico anatómicos que rodean el antebrazo proporcionando soporte, conteras antideslizantes de goma para máxima seguridad, totalmente revisadas e higienizadas, con posibilidad de recogida en tienda o entrega a domicilio, y precios desde solo 12 euros al mes, siendo la opción más económica para recuperaciones que requieren apoyo parcial sin la inversión de comprar muletas nuevas (30-60 euros el par).
Las muletas de antebrazo son ayudas técnicas de movilidad diseñadas para proporcionar apoyo parcial durante la marcha en personas que conservan cierta capacidad de carga de peso en la pierna lesionada pero necesitan soporte adicional para equilibrio y reducción de carga. A diferencia de las muletas axilares que proporcionan descarga completa de peso, las muletas de antebrazo permiten caminar de forma más natural con patrón de marcha similar al normal, son más ligeras y manejables (cada una pesa aproximadamente 400-600 gramos), requieren menos esfuerzo de brazos al no tener que levantar completamente el peso corporal, proporcionan mayor libertad de movimiento al dejar las manos parcialmente libres, y son más discretas y estéticas integrándose mejor socialmente siendo similares a bastones.
Qué son las muletas de antebrazo y diferencias con muletas axilares
Las muletas de antebrazo, también conocidas como muletas inglesas, muletas canadienses, o muletas tipo Lofstrand, son dispositivos de ayuda a la marcha que consisten en una estructura vertical de tubo de aluminio que se extiende desde el suelo hasta aproximadamente la altura de la cadera, con un brazalete o abrazadera de plástico anatómico ubicado en la parte superior que rodea el antebrazo aproximadamente 5-7 cm por debajo del codo, una empuñadura horizontal situada aproximadamente al nivel de la muñeca donde se apoya la mano, y una contera de goma antideslizante en la base que contacta con el suelo.
Diferencias fundamentales con muletas axilares:
Soporte anatómico: Las muletas axilares tienen almohadilla superior que se posiciona bajo la axila proporcionando soporte desde el tronco superior, mientras que las muletas de antebrazo tienen brazalete que rodea el antebrazo proporcionando soporte desde el codo. Esta diferencia anatómica determina completamente el uso apropiado de cada tipo.
Capacidad de descarga: Las muletas axilares permiten descarga completa de peso (100%) siendo apropiadas para fracturas que requieren no apoyar absolutamente nada, mientras que las muletas de antebrazo proporcionan apoyo parcial (típicamente 20-40% del peso corporal) siendo apropiadas para lesiones donde se puede apoyar parcialmente.
Patrón de marcha: Con muletas axilares el patrón de marcha es alterado significativamente (marcha de 3 puntos suspendiendo el cuerpo entre las muletas), mientras que con muletas de antebrazo el patrón se mantiene más similar a marcha normal apoyando la pierna lesionada en cada paso aunque con carga reducida.
Esfuerzo requerido: Las muletas axilares requieren mucho esfuerzo de brazos, hombros, pecho y abdomen para levantar el peso corporal, causando fatiga considerable, mientras que las de antebrazo requieren menos esfuerzo al no tener que suspender el cuerpo completamente, siendo mucho menos fatigantes.
Maniobrabilidad: Las muletas de antebrazo son más ligeras (400-600g vs 600-900g), más cortas facilitando maniobrar en espacios reducidos, y permiten soltar las manos momentáneamente quedando colgadas del brazalete para abrir puertas, coger objetos, etc., mientras que las axilares requieren apoyarlas contra una pared si necesitas usar las manos.
Indicaciones: Axilares para fracturas agudas con descarga total, antebrazo para esguinces, post-operatorios con carga parcial permitida, rehabilitación avanzada de fracturas, o uso crónico prolongado (meses-años) en enfermedades neuromusculares.
Componentes y características técnicas
Las muletas de antebrazo tienen los siguientes componentes técnicos:
Tubo vertical: Fabricado en aluminio anodizado de alta resistencia (aleaciones 6061 o 6063). El aluminio proporciona excelente resistencia soportando hasta 100-120 kg de carga parcial, ligereza extrema (cada muleta 400-600 gramos reduciendo fatiga), durabilidad resistiendo uso diario durante meses, y resistencia a corrosión. El tubo tiene diámetro de aproximadamente 18-22 mm, más fino que muletas axilares facilitando agarre. La longitud total ajustable va desde aproximadamente 70 cm hasta 100 cm.
Brazalete de antebrazo: Fabricado en plástico resistente (típicamente polipropileno o ABS) con forma anatómica semicircular que rodea el antebrazo. El brazalete tiene apertura frontal permitiendo introducir y sacar el antebrazo fácilmente. La circunferencia interior es de aproximadamente 8-10 cm adaptándose a la mayoría de antebrazos. El brazalete se ubica aproximadamente 5-7 cm por debajo del codo, nunca tocando directamente el codo. El interior del brazalete tiene bordes redondeados y suaves para no causar rozaduras, y algunos modelos incorporan acolchado interior de espuma para mayor confort. El brazalete proporciona el punto de apoyo principal al caminar: cuando el usuario carga peso sobre la muleta, la presión se transmite al antebrazo a través del brazalete permitiendo reducir carga en la pierna lesionada.
Empuñadura: Ubicada aproximadamente 25-30 cm por debajo del brazalete. Fabricada en plástico ergonómico moldeado con forma anatómica que se adapta a la curvatura natural de la palma. Recubierta con goma blanda o espuma proporcionando superficie antideslizante y confortable. El diámetro es de aproximadamente 3-3.5 cm permitiendo agarre firme pero cómodo. Las empuñaduras son el segundo punto de apoyo donde se apoya la mano dirigiendo la muleta y proporcionando estabilidad adicional.
Sistema de ajuste de altura: Las muletas tienen regulación telescópica mediante botones de presión (pin-lock system) o tornillos que permiten ajustar la altura total desde aproximadamente 70 cm hasta 100 cm. El ajuste típicamente se realiza en incrementos de 2 cm mediante orificios preperforados. Este rango cubre estaturas desde aproximadamente 140 cm hasta 190 cm de altura del usuario. Algunos modelos tienen doble ajuste: ajuste de la longitud total del tubo Y ajuste independiente de la posición del brazalete permitiendo personalizar aún más.
Contera inferior: Fabricada en goma dura antideslizante con superficie texturizada con nervaduras o patrones que proporcionan excelente tracción. El diámetro típico es de 1.8-2.2 cm, más pequeño que muletas axilares siendo más discreto. La goma tiene dureza apropiada: suficientemente dura para durabilidad (duran 2-4 meses uso diario) pero suficientemente blanda para absorber impactos y proporcionar tracción. Las conteras son reemplazables cuando se desgastan.
Indicaciones médicas para uso de muletas de antebrazo
Las muletas de antebrazo están indicadas en situaciones donde se requiere apoyo parcial sin descarga completa:
Esguinces moderados de tobillo: Los esguinces de grado I-II con distensión o rotura parcial de ligamentos laterales causan dolor e inestabilidad pero permiten algo de apoyo. Las muletas de antebrazo proporcionan seguridad reduciendo carga sobre el tobillo (20-40% menos de peso), estabilidad evitando torsiones peligrosas durante la marcha, y confianza psicológica permitiendo caminar sin miedo a caída. Se usan típicamente 1-3 semanas hasta que disminuye el edema y dolor, luego se transiciona a bastón o marcha independiente.
Rehabilitación avanzada de fracturas: Tras varias semanas de descarga completa con muletas axilares (o con yeso sin carga), cuando el médico autoriza inicio de carga parcial progresiva (50-75% peso corporal), las muletas de antebrazo son ideales para esta fase de transición. Proporcionan soporte suficiente mientras la pierna “recuerda” cómo caminar, pero sin la incomodidad y esfuerzo excesivo de muletas axilares cuando ya no se necesita descarga total.
Post-operatorios con carga parcial permitida: Algunas cirugías ortopédicas permiten carga parcial inmediata o precoz. Por ejemplo, después de artroscopia de rodilla para reparación meniscal simple, cirugía de hallux valgus (juanete) con técnicas percutáneas, artroscopia de tobillo sin procedimientos complejos, se permite apoyar parcialmente con muletas desde el inicio. Las muletas de antebrazo son perfectas para estos casos.
Tendinitis crónicas: Tendinitis aquílea crónica, fascitis plantar persistente, o tendinitis rotuliana pueden beneficiarse de descarga parcial temporal (1-2 semanas) con muletas de antebrazo reduciendo irritación del tendón mientras se aplican otros tratamientos (antiinflamatorios, fisioterapia, ortesis).
Artritis o artrosis sintomática: Personas con artrosis de rodilla, cadera o tobillo que causan dolor al caminar pueden usar muletas de antebrazo para reducir carga articular en periodos de agudización dolorosa. También en artritis reumatoide durante brotes inflamatorios. El uso puede ser intermitente (solo cuando hay dolor) o crónico (meses-años en casos severos hasta cirugía protésica).
Enfermedades neuromusculares: Pacientes con esclerosis múltiple, poliomielitis post-polio, distrofia muscular en fases leves-moderadas, o neuropatías periféricas que causan debilidad muscular pero conservan algo de fuerza, pueden usar muletas de antebrazo como apoyo crónico prolongado (años) manteniendo marcha independiente que de otro modo sería imposible.
Lesión de ligamento cruzado anterior: Tras rotura de LCA antes de cirugía reconstructiva (puede haber espera de semanas-meses), las muletas de antebrazo proporcionan estabilidad evitando episodios de “rodilla que falla” (giving way) durante actividades diarias.
Amputaciones con prótesis: Personas con amputación transtibial (por debajo de rodilla) o transfemoral (por encima de rodilla) usando prótesis pueden necesitar muletas de antebrazo como seguridad adicional especialmente en fases iniciales del uso protésico, en terrenos irregulares, o en caso de problemas con el muñón (rozaduras, dolor).
Personas mayores con inestabilidad: Ancianos con debilidad generalizada, problemas de equilibrio, vértigo crónico, o miedo a caídas pueden usar una o dos muletas de antebrazo para proporcionar puntos de apoyo adicionales mejorando estabilidad y confianza. Algunas personas mayores las usan permanentemente durante años como alternativa al bastón estándar cuando necesitan más soporte.
Proceso de ajuste correcto de las muletas de antebrazo
El ajuste apropiado es fundamental para eficiencia y prevención de lesiones:
Ajuste de altura total: Con el usuario de pie con zapatos puestos, con los brazos relajados caídos a los lados, y manteniendo postura erecta, la empuñadura de la muleta debe quedar a la altura de la muñeca (aproximadamente a nivel del hueso prominente de la muñeca). Cuando el usuario agarra la empuñadura con la mano, el codo debe quedar flexionado aproximadamente 15-20 grados. Esta ligera flexión permite que el brazo trabaje eficientemente transfiriendo fuerza a la muleta sin hiperextensión ni flexión excesiva.
Para verificar altura correcta: usuario de pie sosteniendo la muleta verticalmente con el brazo relajado, la empuñadura debe estar a nivel de la articulación de la muñeca; cuando agarra la empuñadura, debe haber una ligera flexión del codo visible.
Ajuste de posición del brazalete: El brazalete debe quedar posicionado aproximadamente 5-7 cm (dos a tres dedos) por debajo del codo. NUNCA debe tocar directamente el codo porque causa dolor por presión en el hueso (olécranon). Si está demasiado alto presionando el codo causa incomodidad significativa. Si está demasiado bajo (>10 cm bajo codo) pierde efectividad del soporte. La medida de 5-7 cm es óptima proporcionando soporte efectivo sin molestias.
Verificación del ajuste: Una vez ajustadas, el usuario debe caminar varios pasos con las muletas verificando que: no hay dolor en codos, las muñecas no están en hiperextensión forzada, los brazos no están demasiado estirados ni demasiado flexionados, el brazalete rodea el antebrazo cómodamente sin apretar en exceso ni estar muy suelto, y en general la muleta se siente como “extensión natural del brazo”.
Técnica correcta de marcha con muletas de antebrazo
Existen varios patrones de marcha según el grado de carga permitida:
Marcha de 3 puntos modificada (apoyo muy limitado): Usado cuando el apoyo en pierna lesionada debe ser mínimo (10-25% peso corporal).
Secuencia:
Paso 1 – Adelantar ambas muletas simultáneamente aproximadamente 20-30 cm.
Paso 2 – Adelantar la pierna lesionada apoyándola suavemente entre las dos muletas (solo “toque” sin cargar peso real).
Paso 3 – Apoyar peso firmemente en ambas muletas presionando con las manos en las empuñaduras y brazos contra los brazaletes.
Paso 4 – Adelantar la pierna sana pasando por delante de las muletas. Paso 5 – Repetir el ciclo. Este patrón es similar a muletas axilares pero menos esfuerzo.
Marcha de 2 puntos (apoyo parcial moderado): Usado cuando se permite apoyo del 40-60% peso corporal en pierna lesionada. Este es el patrón más natural y común con muletas de antebrazo.
Secuencia:
Paso 1 – Adelantar simultáneamente la muleta derecha y el pie izquierdo.
Paso 2 – Adelantar simultáneamente la muleta izquierda y el pie derecho.
El movimiento es alternante y rítmico similar a caminar normal (cuando caminas normal, adelantas pie derecho con brazo izquierdo simultáneamente). La pierna lesionada apoya parcialmente cargando solo parte del peso, las muletas absorben el resto. Este patrón permite velocidad razonable y es mucho menos fatigante que patrones con descarga total.
Marcha de 4 puntos (apoyo parcial con máxima estabilidad): Usado cuando se necesita máxima estabilidad aunque el apoyo sea parcial (por ejemplo, ancianos con equilibrio comprometido).
Secuencia más lenta pero muy estable:
Paso 1 – Adelantar muleta derecha.
Paso 2 – Adelantar pie izquierdo.
Paso 3 – Adelantar muleta izquierda.
Paso 4 – Adelantar pie derecho.
Siempre hay 3 puntos de apoyo en el suelo proporcionando máxima estabilidad. Es más lenta pero muy segura.
Uso de una sola muleta: En lesiones leves o fases muy avanzadas de recuperación, se puede usar una sola muleta en el lado opuesto a la lesión. Por ejemplo, si la lesión es en pie derecho, usar la muleta en mano izquierda. Esto proporciona apoyo mínimo (10-20% descarga) principalmente para equilibrio y confianza psicológica. El patrón es simple: adelantar la muleta y el pie lesionado simultáneamente.
Errores comunes a evitar: NO caminar con pasos muy largos (pasos de 20-30 cm son adecuados), NO apoyarse excesivamente en los brazaletes presionando fuertemente los antebrazos (puede causar dolor), NO mirar hacia abajo constantemente (mantener cabeza erguida mejora equilibrio), NO caminar demasiado rápido antes de dominar la técnica.
Técnica para subir y bajar escaleras
Subir escaleras: Secuencia:
Paso 1 – Posicionarse frente al escalón con ambas muletas en el peldaño inferior.
Paso 2 – Subir primero la pierna sana al peldaño superior impulsándote con su fuerza.
Paso 3 – Inmediatamente subir las dos muletas juntas al mismo peldaño.
Paso 4 – Finalmente subir la pierna lesionada. La nemotecnia “buenos arriba, malos abajo” aplica igual que con muletas axilares.
Si hay barandilla, una técnica alternativa más segura es: sujetar ambas muletas con una mano, agarrar la barandilla con la otra mano, y usarla como apoyo principal.
Bajar escaleras: Secuencia inversa:
Paso 1 – Bajar primero las dos muletas juntas al peldaño inferior.
Paso 2 – Bajar la pierna lesionada al mismo peldaño.
Paso 3 – Bajar finalmente la pierna sana controlando el descenso.
Las muletas y pierna lesionada bajan primero, la pierna sana controla desde arriba.
Ventajas de las muletas de antebrazo sobre muletas axilares
Ligereza extrema: Cada muleta de antebrazo pesa 400-600 gramos (el par 0.8-1.2 kg) vs muletas axilares 600-900g cada una (el par 1.2-1.8 kg). Esta diferencia puede parecer pequeña pero se nota enormemente durante uso prolongado. Maniobrar, levantar, transportar las muletas requiere mucho menos esfuerzo. Para personas con poca fuerza en brazos (ancianos, mujeres pequeñas, niños) esta ligereza es fundamental.
Menos fatiga: Al no tener que suspender el peso corporal completamente entre las muletas, el esfuerzo muscular requerido es mucho menor. Los músculos de brazos, hombros, pecho trabajan menos intensamente reduciendo fatiga. Puedes caminar distancias más largas sin agotarte. Las agujetas en brazos son mucho menos intensas o inexistentes.
Manos parcialmente libres: El brazalete permite soltar momentáneamente las empuñaduras quedando la muleta colgada del antebrazo. Esto es enormemente útil para: abrir puertas (abres con una mano mientras la muleta cuelga del otro brazo), coger objetos pequeños, buscar llaves en el bolsillo, usar el móvil brevemente, etc. Con muletas axilares necesitas apoyarlas contra la pared si necesitas liberar las manos.
Marcha más natural: El patrón de marcha con muletas de antebrazo (especialmente marcha de 2 puntos) es mucho más similar a caminar normal manteniendo ritmo alternante natural. Visualmente es más discreto y estéticamente aceptable. Socialmente es menos estigmatizante porque se parece más a usar bastones que a estar “con muletas”.
Longitud más corta: Las muletas de antebrazo son más cortas (70-100 cm vs 110-145 cm axilares) facilitando maniobrar en espacios reducidos, entrar/salir de coches, guardarlas cuando no se usan, transportarlas si es necesario.
Uso crónico más cómodo: Para personas que necesitarán muletas durante meses o años (enfermedades neuromusculares, artrosis severa hasta cirugía protésica, amputaciones con prótesis), las muletas de antebrazo son mucho más tolerables a largo plazo. Las muletas axilares causan dolor axilar y problemas neurológicos con uso crónico siendo inapropiadas para >2-3 meses, mientras que las de antebrazo pueden usarse indefinidamente sin estos problemas.
Transición desde muletas axilares
Cuando un paciente ha estado usando muletas axilares para descarga completa (tras fractura, cirugía mayor) y el médico autoriza inicio de carga parcial, la transición a muletas de antebrazo es altamente recomendable. El proceso típico es:
Semanas 1-4 post-lesión: Descarga completa con muletas axilares, no apoyar nada la pierna lesionada. Marcha de 3 puntos suspendiendo el cuerpo.
Semanas 5-6: Médico autoriza “toque de talón” o apoyo parcial 25%. Cambiar a muletas de antebrazo siendo mucho más cómodas para esta fase. Practicar apoyo suave progresivo con las muletas de antebrazo proporcionando soporte.
Semanas 7-8: Aumentar apoyo a 50-75% peso corporal. Las muletas de antebrazo permiten marcha de 2 puntos más natural. Practicar distancias progresivamente más largas.
Semanas 9-10: Transición a una sola muleta (en lado opuesto a lesión) o a bastón según evolución. Apoyo casi completo.
Semanas 11-12: Independencia completa sin ayudas técnicas. Puede quedar cojera leve temporal por debilidad muscular que mejora con fisioterapia.
Esta transición gradual desde muletas axilares → muletas de antebrazo → una muleta/bastón → independencia es el camino típico de recuperación.
Prevención de complicaciones
Dolor en antebrazos: Presión excesiva del brazalete contra el antebrazo puede causar dolor, especialmente en la cara anterior del antebrazo donde hay menos músculo. Prevención: verificar que el ajuste de altura es correcto (brazalete 5-7 cm bajo codo), no presionar excesivamente contra los brazaletes (el peso debe ir más a las empuñaduras que a los brazaletes), usar acolchado adicional en brazaletes si hay dolor (vendas, espumas), hacer pausas frecuentes sentándose cuando sea posible, y si el dolor persiste consultar con fisioterapeuta para verificar técnica.
Rozaduras en antebrazos: El roce del borde del brazalete contra la piel puede causar irritación, enrojecimiento, o rozaduras especialmente con uso prolongado. Prevención: usar ropa con mangas largas protegiendo la piel del contacto directo, verificar que los bordes del brazalete son suaves y redondeados sin aristas, limpiar los brazaletes regularmente eliminando suciedad que aumenta fricción, aplicar crema protectora en zonas de roce, y revisar la piel diariamente tratando precozmente cualquier enrojecimiento.
Dolor en manos/muñecas: Presión constante en empuñaduras puede causar dolor palmar, tendinitis de muñeca. Prevención igual que muletas axilares: empuñaduras con acolchado suficiente, pausas frecuentes, guantes acolchados si persiste dolor.
Pérdida de la muleta: Con muletas de antebrazo, si sueltas la empuñadura momentáneamente la muleta queda colgada del brazalete, pero si no está bien ajustado o si hay movimiento brusco, la muleta puede soltarse y caer al suelo. Esto puede causar tropezón o caída. Prevención: verificar que el brazalete rodea firmemente el antebrazo sin estar suelto (debe abrazar el antebrazo pero sin apretar excesivamente), no hacer movimientos bruscos de brazos, y al soltar las empuñaduras momentáneamente mantener cierto control con los brazos.
Síndrome del túnel carpiano: Presión crónica en nervio mediano de la muñeca por uso prolongado (meses) puede causar hormigueo en dedos pulgar/índice/medio. Prevención: asegurar que empuñaduras son ergonómicas, variar posición de manos en empuñaduras, hacer estiramientos de muñecas diariamente, si aparecen síntomas consultar con médico.
Mantenimiento y cuidados
Revisión diaria de conteras: Igual que muletas axilares, revisar diariamente que las conteras no tienen desgaste excesivo, grietas, objetos adheridos, y están bien sujetas. Reemplazar cuando el patrón antideslizante se ha alisado. Contactar al 91 498 07 53 para reemplazo (incluido en servicio de alquiler).
Limpieza de brazaletes y empuñaduras: Limpiar semanalmente con paño húmedo y jabón neutro o toallitas desinfectantes. Los brazaletes acumulan sudor especialmente en verano. Secar completamente antes de volver a usar.
Verificación de tornillos: Semanalmente verificar que los tornillos o botones de ajuste están bien apretados y la muleta no se desliza cambiando altura involuntariamente. Apretar si están sueltos.
Inspección tras caída: Si has caído con las muletas, inspeccionar cuidadosamente buscando tubos doblados, grietas, brazaletes rotos, empuñaduras agrietadas. Cualquier daño puede comprometer seguridad, contactar inmediatamente para reemplazo.
Tarifas de alquiler y sistema de fianza
El alquiler de muletas de antebrazo tiene precio de 12 euros al mes IVA incluido, siendo el producto más económico de nuestro catálogo de muletas. Este precio ultra-competitivo hace que prácticamente cualquier persona pueda permitirse mejorar su movilidad durante la recuperación. Comprar muletas de antebrazo nuevas cuesta típicamente 30-60 euros el par, así que alquilar por 1-2 meses (12-24 euros) es muchísimo más económico si la necesidad es temporal.
El precio incluye completamente: el par de muletas (dos muletas) de antebrazo ajustables en altura, completamente revisadas verificando funcionamiento correcto, limpias e higienizadas listas para usar, con conteras en buen estado, y asistencia técnica durante el alquiler sin coste adicional.
Sistema de fianza: Ofrecemos dos alternativas. Primera opción: facilitar datos de tarjeta de crédito válida que queda como garantía, con esta opción la fianza es 0€ en efectivo sin realizarse ningún cargo. Segunda opción: depósito de fianza en efectivo de 20 euros. Esta fianza se reembolsa íntegramente una vez devueltas las muletas en correctas condiciones.
El reembolso se gestiona en 4-5 días hábiles tras verificar que las muletas funcionan correctamente, no tienen golpes severos, brazaletes y empuñaduras en buen estado, conteras no excesivamente desgastadas. El desgaste normal no afecta al reembolso.
Sin permanencia mínima: Puedes alquilar el tiempo que necesites (típicamente 2-8 semanas según recuperación) y cancelar avisando con 2-3 días de antelación.
Renovaciones y contratación
Renovación mensual: presencialmente en tiendas, por transferencia bancaria, o domiciliación automática. Proceso de contratación sencillo: únicamente por teléfono 91 498 07 53, por WhatsApp 686 43 38 61, o email info@mundodependencia.com.
Entrega y recogida:
Recogida en tienda sin coste adicional en Madrid Maudes 15, Menéndez Pelayo 44, Alcorcón Alfredo Nobel 5, o Toledo Ronda Buenavista 45. Las muletas son ultra-ligeras (menos de 1.5 kg el par) y caben en cualquier bolsa. Horario lunes-viernes 9:30-14:00 y 17:00-20:00, sábados 10:00-14:00.
Entrega a domicilio disponible en Comunidad de Madrid. Plazo 24-48h si contactas antes 13:30h lunes-viernes, mismo día en urgencias. Nuestro equipo lleva las muletas, las ajusta a tu altura, explica técnica de uso, verifica funcionamiento. Coste transporte según ubicación.
Asesoramiento profesional incluido
Durante todo el alquiler tienes acceso a nuestro equipo de terapeutas ocupacionales para resolver dudas sobre técnica de uso, ajuste de altura, problemas técnicos, transición progresiva. Contacto: 91 498 07 53, WhatsApp 686 43 38 61, email info@mundodependencia.com. Asesoramiento gratuito.
¿Qué diferencia hay entre muletas de antebrazo y muletas axilares?
Las muletas de antebrazo (inglesas) tienen un brazalete que rodea el antebrazo 5-7 cm por debajo del codo proporcionando soporte, son más ligeras (400-600g cada una), permiten apoyo parcial (20-60% descarga), marcha más natural similar a caminar normal, requieren menos esfuerzo, y dejan las manos parcialmente libres (puedes soltar la empuñadura quedando colgada del brazalete). Las muletas axilares tienen almohadilla bajo la axila, son más pesadas (600-900g), permiten descarga completa 100%, marcha alterada suspendiendo el cuerpo, requieren mucho esfuerzo, y las manos no quedan libres. Indicaciones: antebrazo para esguinces y carga parcial, axilares para fracturas con descarga total.
¿Para qué lesiones se usan muletas de antebrazo?
Se usan para esguinces moderados de tobillo grado I-II (1-3 semanas), rehabilitación avanzada de fracturas cuando ya se permite apoyo parcial (50-75% peso), post-operatorios con carga parcial permitida desde el inicio, tendinitis crónicas que requieren descarga temporal, artrosis sintomática para reducir carga articular, enfermedades neuromusculares (esclerosis múltiple, distrofia muscular) con uso crónico prolongado, uso en ancianos con inestabilidad para mayor seguridad, y cualquier situación donde se puede apoyar parcialmente pero se necesita soporte adicional. NO son adecuadas para fracturas agudas con descarga total (usar muletas axilares en esos casos).
¿Se pueden usar las muletas de antebrazo para descarga completa?
NO, las muletas de antebrazo NO son apropiadas para descarga completa de peso (0% apoyo). Están diseñadas para apoyo parcial donde se puede cargar al menos 20-40% del peso en la pierna lesionada. Si necesitas descarga completa (fracturas agudas que requieren no apoyar absolutamente nada), debes usar muletas axilares que sí permiten suspender el peso corporal completamente. Intentar hacer descarga total con muletas de antebrazo es ineficiente, muy fatigante, y potencialmente peligroso por inestabilidad. La regla simple: si puedes apoyar parcialmente → muletas antebrazo, si NO puedes apoyar nada → muletas axilares.
¿Cómo se ajustan correctamente las muletas de antebrazo?
Altura de empuñadura: Con el usuario de pie con zapatos y brazos relajados, la empuñadura debe quedar a altura de la muñeca. Cuando agarra la empuñadura, el codo debe quedar flexionado 15-20 grados. Posición del brazalete: El brazalete debe quedar 5-7 cm (dos-tres dedos) por debajo del codo, nunca tocando directamente el codo. Si toca el codo causa dolor. Verificación: Caminar varios pasos verificando que no hay dolor en codos, muñecas no en hiperextensión, brazos no demasiado estirados ni muy flexionados, brazalete rodea antebrazo cómodamente. Nuestros especialistas ajustan las muletas durante la entrega o recogida en tienda enseñando la técnica correcta.
¿Se puede usar solo una muleta de antebrazo?
Si, en lesiones leves o fases muy avanzadas de recuperación se puede usar una sola muleta en el lado opuesto a la lesión. Por ejemplo: lesión en pie derecho → muleta en mano izquierda. Esto proporciona apoyo mínimo (10-20% descarga) principalmente para equilibrio y confianza. El patrón es simple: adelantar la muleta y el pie lesionado simultáneamente. Es la transición típica desde dos muletas antes de pasar a bastón o independencia completa. También personas mayores con inestabilidad general usan una sola muleta permanentemente como seguridad adicional.
¿Las muletas de antebrazo sirven para personas mayores?
Si, las muletas de antebrazo son excelentes para personas mayores con debilidad generalizada, problemas de equilibrio, miedo a caídas, o que necesitan más soporte que un bastón simple pero no tienen lesiones específicas que requieran descarga. Son preferibles a muletas axilares para ancianos porque: requieren menos fuerza en brazos (muchos ancianos no tienen fuerza suficiente para muletas axilares), son más ligeras y manejables, permiten marcha más natural, y pueden usarse crónicamente durante años sin problemas. Muchas personas mayores las usan permanentemente como alternativa al bastón cuando necesitan mayor estabilidad bilateral.
¿Cuánto pesan las muletas de antebrazo?
Cada muleta pesa aproximadamente 400-600 gramos, el par completo 0.8-1.2 kg. Son extremadamente ligeras gracias a construcción en aluminio anodizado. Esta ligereza es una ventaja enorme: reducen fatiga durante uso prolongado, facilitan maniobrar y transportar, permiten a personas con poca fuerza usarlas (ancianos, mujeres pequeñas, niños mayores). Son significativamente más ligeras que muletas axilares (600-900g cada una = 1.2-1.8kg el par). A pesar de ser ligeras, soportan perfectamente hasta 100-120 kg de carga parcial sin deformarse.
¿Las muletas tienen diferentes tallas?
Las muletas de antebrazo para adultos son de talla única ajustable en altura desde 70 cm hasta 100 cm cubriendo estaturas desde aproximadamente 140 cm hasta 190 cm. NO hay tallas diferentes. El brazalete tiene circunferencia interior de aproximadamente 8-10 cm adaptándose a la mayoría de antebrazos. Para niños pequeños (<12 años, <140 cm altura) existen muletas infantiles más pequeñas disponibles en la sección infantil.
¿Se pueden usar las muletas bajo la lluvia?
Si, las muletas de aluminio resisten agua sin oxidarse. Sin embargo precauciones: las conteras se vuelven muy resbaladizas en superficies mojadas, caminar mucho más despacio en lluvia, evitar baldosas pulidas mojadas (extremadamente peligrosas), secar bien las muletas al llegar a casa. Si vas a usarlas frecuentemente bajo lluvia, existen conteras especiales con mayor agarre en mojado que podemos proporcionar. También considera usar fundas impermeables para empuñaduras y brazaletes evitando que se mojen y resbalen en tus manos/brazos.
¿La fianza cuándo se devuelve?
Una vez devueltas las muletas en establecimiento o recogidas por nuestro equipo, siempre que estén en buen estado, se gestiona la devolución en 4-5 días hábiles. Verificamos que funcionan correctamente (ajustes no atascados), no tienen golpes severos, brazaletes y empuñaduras en buen estado, conteras no excesivamente desgastadas. El desgaste normal (pequeños arañazos, marcas leves) NO afecta al reembolso. Solo se retienen cantidades en casos excepcionales de daños importantes (tubos doblados, brazaletes rotos, pérdida componentes). En la gran mayoría de casos las muletas se devuelven perfectamente y la fianza se reembolsa íntegramente.
¿Cuánto cuesta el alquiler mensual?
El alquiler de muletas de antebrazo cuesta 12 euros al mes IVA incluido. Este es el precio más económico de nuestro catálogo de ayudas de movilidad. El precio incluye el par completo (dos muletas), completamente revisadas, limpias e higienizadas, con conteras en buen estado, y asistencia técnica. La fianza es aparte: 0€ si dejas tarjeta de crédito como garantía, o 20€ en efectivo que se reembolsa al devolver. NO hay costes ocultos. Solo coste adicional sería transporte si optas por entrega/recogida a domicilio (recogida en tienda es gratis).
¿Hay que comprar las conteras aparte?
NO, las conteras están incluidas en el alquiler. El desgaste normal de conteras está contemplado en el servicio. Solo se cobrarían si el desgaste es por uso claramente negligente (usar las muletas para golpear objetos, raspar intencionalmente, etc.).
¿Tengo que ir físicamente a la tienda para alquilar?
NO, puedes alquilar únicamente por teléfono al 91 498 07 53, por WhatsApp 686 43 38 61, o email info@mundodependencia.com sin desplazarte. Te explicamos características, tomamos datos (altura aproximada), gestionamos pago del primer mes (12€) por transferencia o tarjeta, eliges sistema fianza, programamos entrega domicilio (con coste transporte) o quedamos para recogida en tienda. Todo telefónico/digital. Si prefieres ver las muletas antes puedes visitarnos en cualquiera de nuestras tiendas (Madrid Maudes, Menéndez Pelayo, Alcorcón, Toledo).
¿Cuánto tiempo tardan en entregar?
Para Comunidad de Madrid, si contactas antes de 13:30h en día laborable, podemos realizar entrega esa misma tarde en casos urgentes. Plazo estándar 24-48 horas desde confirmación de pago. La entrega toma 15 minutos: llevamos las muletas, ajustamos a tu altura, explicamos técnica de uso (cómo caminar, subir/bajar escaleras), verificamos funcionamiento, resolvemos dudas. Para resto de España plazo 48-96h según ubicación. Para recogida en tienda quedamos el día que mejor te convenga dentro de horario apertura (lunes-viernes 9:30-14:00 y 17:00-20:00, sábados 10:00-14:00).
¿Cómo renovar el alquiler cada mes?
Renovar es fácil: Presencialmente en cualquier tienda pagando 12€; Por transferencia de 12€ enviando justificante email/WhatsApp; Domiciliación bancaria (recomendado) con cargo automático mensual. Puedes cancelar en cualquier momento avisando con 2-3 días antelación. Sin permanencia mínima ni penalizaciones. La flexibilidad es importante porque la duración exacta depende de tu recuperación que puede variar. Típicamente las muletas de antebrazo se usan 2-8 semanas.
¿Qué pasa si las muletas se rompen?
Mundo Dependencia se responsabiliza de cualquier fallo técnico sin coste. Si detectas problemas (ajuste atascado, brazalete roto, empuñadura agrietada), llama al 91 498 07 53. Si es resoluble telefónicamente te guiamos. Si requiere intervención, sustituimos las muletas por otras en perfecto estado en 24-48h en Madrid. Mantenimiento y sustitución incluidos en precio alquiler sin coste adicional. Solo se cobra si daño fue por uso negligente evidente (golpear objetos, uso como arma, exposición calor extremo). Roturas por caídas accidentales durante uso normal están cubiertas sin cargo.
¿Puedo comprar las muletas que tengo alquiladas?
Si, en cualquier momento puedes optar por comprar las muletas alquiladas como segunda mano, o adquirir unas nuevas. Para informarte sobre condiciones y posibles bonificaciones por tiempo de alquiler, llama a tu centro gestor 91 498 07 53. Las condiciones varían según tiempo de alquiler y estado. Sin embargo, para necesidades temporales (2-8 semanas típicas) alquilar es mucho más económico.
¿Puedo usar las muletas en terreno irregular?
Si, pero con precauciones. Funcionan mejor en superficies lisas (baldosa, asfalto, aceras). En terreno irregular (tierra, césped, grava) las conteras pueden atascarse causando pérdida de equilibrio, el caminar requiere más esfuerzo, y riesgo de caídas aumenta. Si necesitas caminar en terreno irregular: ir muy despacio, pasos cortos, verificar firmeza antes de apoyar, solicitar ayuda de otra persona si es posible. Evitar terreno muy irregular, barro, superficies inclinadas pronunciadas cuando sea posible. Las muletas de antebrazo son algo mejores que axilares en terreno irregular por ser más ligeras y manejables.
¿Hay muletas de diferentes colores en alquiler?
Las muletas en alquiler están disponibles principalmente en gris metalizado que es el color estándar más convencional. Ocasionalmente pueden haber otros colores disponibles pero no es habitual en alquiler. Si buscas muletas de colores específicos (negro, azul, rojo, etc.) para uso crónico prolongado, considera la opción de compra donde hay más variedad de colores disponibles. Para alquileres temporales (semanas) el color gris estándar es perfectamente funcional. Lo importante es el ajuste correcto y la funcionalidad, no tanto la estética.
¿Cuál es el precio del transporte?
Los precios de transporte se especifican según población de entrega. Para Comunidad de Madrid y Toledo el transporte con ajuste y formación tiene coste que te especificamos al confirmar pedido según ubicación exacta. Para localidades más distantes el coste varía según distancia. Recogida en tienda (Madrid Maudes 15, Menéndez Pelayo 44, Alcorcón Alfredo Nobel 5, Toledo Ronda Buenavista 45) NO tiene ningún coste adicional. Las muletas son ultra-ligeras (<1.5kg par) y caben en cualquier bolsa, muy fáciles de transportar. Contacta al 91 498 07 53 indicando código postal para precio exacto transporte.
Video de cómo caminar con las muletas de antebrazo de alquiler correctamente
Video de cómo subir y bajar escaleras con las muletas inglesas de alquiler


